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Street Fighter 2 y Mortal Kombat

STREET FIGHTER Y MORTAL KOMBAT NOS ENSEÑARON
QUE IRSE A LAS MANOS ESTÁ BIEN, SIEMPRE QUE SEA EN 16 BITS.


Round 1: Begin!

A principios de los 80, los arcades (o fichines, para los amigos) eran una bomba, un festival de luces y música estridente que a veces duraban hasta la madrugada. En ese entonces, los juegos de moda eran el Pac-man y el Galaga. La gente se agolpaba detrás de quien estuviera jugando, sorprendida de cómo esquivaba balas y fantasmas. Todos estaban unidos por una misma ilusión: ganarle a la máquina.

¡Imagínense entonces cómo cambió el panorama cuando apareció en 1984 el Karate Champ (Data East), el primer juego de arcade donde un jugador podía enfrentarse a otro jugador! El público se transformó en el del Coliseo romano, viendo una lucha por la supervivencia. La pelea se convirtió en una partida de ajedrez, en la que los jugadores pasaban varios segundos esquivando e intentando leer los movimientos del rival, porque todo se resolvía en un golpe.

El problema del Karate Champ era el control, y eso fue lo que condenó al port que hubo del juego para NES: el jugador tenía que manejar dos palancas a la vez para hacer los movimientos. No es muy difícil acostumbrarse, pero hay que tener en cuenta que cada partida era bastante rápida y que las fichas no crecen en los árboles. A pesar de su carácter renovador, el juego no generó un fuerte impacto cultural.

Pero tres años más tarde saldría en arcades el videojuego que sentaría las bases del género de pelea: el Street Fighter. Esta primera versión demostró cómo Capcom había estudiado el Karate Champ y el Yie Ar Kung Fu (1985, Konami): el Street Fighter contaba con varios personajes de diferentes nacionalidades, con estilos de pelea característicos (cada uno con movimientos especiales), controlados con una palanca y botones de golpe. Lamentablemente, era un juego lento y al que le faltaba ser pulido para romperla, cosa que Capcom logró en 1991, con la salida del Street Fighter 2. Y ahí sí que estalló: gritos, insultos, peleas que se daban vuelta para sorpresa de todos. Los juegos de pelea dieron un aire nuevo a los arcades. Todos jugaban al Street Fighter 2 al año siguiente de su salida, pero la máquina empezaba a tener cada vez menos espectadores. En palabras de Capcom, “here comes a new challenger”: había aparecido en escena el Mortal Kombat. El público se dividió entre los dos videojuegos, en una rivalidad que incluso al día de hoy sigue vigente.

En alguna medida la competencia ya ocurría con otros juegos para ver quién llegaba al Hi-Score, pero esta nueva dinámica de los juegos de pelea rompió todos los esquemas. De repente quedaba muy claro quién era el más capo del fichín según una lógica que podemos buscar en una máxima del metegol: “ganador queda en cancha”. No es lo mismo presumir tus iniciales en la cima de una lista de palabras obscenas formadas por 3 letras que pasar 20 minutos acaparando la máquina que todos quieren jugar en la costa. La forma de vivir los videojuegos había cambiado.

PUNCH OUT!!

“Yo, Horacio Accavallo: gracias por el homenaje a todos los boxeadores campeones del mundo. No me bajes los brazos, pendejo. ¡Vamos todavía!”.

Y TODO ESTO TAMBIÉN…

Porque tenemos 28 páginas de contenido que te va a emocionar.

HARD OK: CHECK

También nos gusta analizar fierros.

START

La actualidad de lo retro.

PAUSE

Descansamos con una hermosa pantalla.

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Porque nos divertimos también fuera de la pantalla.

HACK

como en los viejos tiempos, te damos el mejor “truquito”.

ARCADE LIFE

Nuestras preguntas vicio a Clemente Cancela.

¡El mismísimo RON GILBERT nos firmó la tapa del número 2 de REPLAY y puede ser tuya!

Llevate la tapa firmada por el creador de Maniac Mansion y Monkey Island 1 y 2 para decorar como corresponde tu hogar.


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